Es una de las situaciones más propicias para ser infiel. Lejos de casa todo es posible. Y las mujeres aunque buscan la discreción son las que más se desmelenan. Son las que mejor lo saben disimular.
En estos tiempos que una mujer ejecutiva tenga que viajar por asuntos laborales es bastante habitual. Son a veces viajes de dos o tres días. Diseñados para trabajar a tope y donde queda desde luego espacio para relajarse. El jefe ya se encarga de que sea así.

infidelidad

¿Pero cómo se dan este tipo de infidelidades? A veces son ocasiones que dos compañeros de trabajo vienen buscando desde hace tiempo. Y resulta que han sido invitados a la feria de empresa que se realizará en Berlín. La mujer que está casada y algo aburrida de su marido llega a casa diciendo que tendrá que viajar, tendrá que explicar un poco el por qué. Los días pero el marido ni siquiera sospechará porque la relación tampoco es que vaya mal. Hay confianza. Hay menos sexo eso sí. Viven juntos desde hace años. Tienen una niña.

El otro compañero también tiene una pareja pero no tendrá que dar demasiadas explicaciones. Lo contará durante una cena y listo. Días después el viaje está hecho. Días después será propicia la ocasión para cometer una de tantas infidelidades. Los dos asisten a la feria y tienen tiempo para todo, para hacer el trabajo, para reportar a la empresa los avances con proveedores, pero también para relajarse un poco y contarse cosas durante la cena pagada por la empresa. Hablan de todo, luego beben, él con mesura pero intentando que ella beba más y se ponga alegre.

Surgirá sin duda la ocasión en que los dos tengan que hablar de sus parejas pero no las enaltecerán, hablarán de ellos sin que suene a demasiado bien, entonces se generará un trato cercano entre los dos, de confianza, de eso se trata que despierte la confianza conocida por los dos porque trabajan juntos hace dos años y este es el primer viaje que hacen fuera en equipo de trabajo. Será sin duda una situación delicada, porque aunque los viajes al extranjero sean propicios para infidelidades, quizá no sea el hombre que aquella mujer quiere llevarse a la cama y eso sería una gran decepción, anularía la confianza que hay entre los dos, de manera que será mejor ir tanteando a lo largo de la noche o ir tanteándola antes de hacer el viaje para que no haya malos entendidos, pero este no parece ser el caso dado que la situación es muy propicia y los dos se llevan bien, trabajan juntos todo el día. Una copa más puede ser la señal de que todo está bajo control entre los dos y que para terminar de hacer completo ese viaje lo mejor será pasar esa noche juntos, en secreto, lejos como una aventura más sin duda, tal vez como algo que no quieran repetir en su vida.